TENER LOS PIES E LA TIERRA
PARTE II
Hay formas distintas de no tener los pies en la tierra que se dividen en dos características:
La manera sana y la manera insana, y creo
que cada uno conoce su parte de ambas, no quiero decir que las hayamos probado
todas, pero si las conocemos.
Aunque para muchas personas le puede
parecer normal y que lo hacen todos los días, es un escape de la realidad, leer
un buen libro lo es y qué me dices con un café tal vez, agradable ¿no? es una
manera sana de no terne los pies en la tierra, de escapar de nuestra realidad.
Pero ahora agrandemos nuestra mente o nuestro espacio de pensamiento.
Una tarde estas solo en casa nadie que te
moleste, nadie al que te toque que aparentar algo, ser solo tú, enciendes el
equipo de sonido o algo más bajo para no incomodar a nadie, bailas y disfrutas
de tu música, no importa nada más, solo el sonido y tú, nada de malos
pensamientos hacia ti mismo, el motivo por el cual es tu escape es porque es tu
música favorita pero que nadie sabe que lo es, porque cuando se los dijiste te
miraron feo o se burlaron de ti, no sentimos mal y solo lo escondimos. Esa es
una manera sana de no tener los pies en la tierra, pero es una manera insana de
vivir.
Bueno y que tal caminar al parque o a un
centro comercial, excelente ¿no?, Pero miremos más de lejos antes de salir de
casa, pasando los días en la misma rutina de siempre teniendo una máscara constante
de felicidad o de estar bien todo los días para no preocupar a nadie, pero
llego un momento en el que no pudiste más y la mejor manera de escapar de esos
sentimientos en alejándote a un lugar donde te puedas quitar esa mascara que te
quita el aire poco a poco.
Hay muchas cosas las cuales pueden parecer
sencillas para unos, pero para otros es nuestro punto en el cual podemos
respirar, nuestra mejor manera de escapar, porque lastimosamente en vez de
vivir sobrevivimos todos los días, y hace que llegue hacer agotador.
Llega una parte en la que en nuestro
momento de depresión nos alejamos de todo y de todos porque ya no nos sirven,
los malos pensamientos tomaron más fuerza y ya las voces de los que nos
rodeaban no se escuchan y la máscara que sosteníamos día a día, pesa cada vez
más y es inútil, seguirla sosteniendo pero no podemos hacerle daño a los demás
así que nos alejamos, para que no noten que nos estamos hundiendo y terminamos
solos como no queríamos estar al principio, pero hay algo que empeora la
ecuación en nuestro “hermoso” camino por encajar no perdimos a nosotros mismos
y eso nos deja más solo hay, luchando sin armas, sin esencia, sin vida, sin
espíritu contra un monstros que lleva la delantera que lleva armas y que se ha
quedado con nuestra esencia, vida, espíritu.

